Pactocracia

Mañana, por fin, empieza todo. Mañana empieza en el Congreso sesión de investidura, lo que quiere decir que mañana empiezan a correr los tiempos constitucionales para investir Presidente. Sí, hasta ahora no habían empezado. El artículo 99.4 de la Constitución establece dos meses desde la primera sesión de investidura para repetir las elecciones si nadie hubiese conseguido alcanzar la Presidencia. Así, si todo sale mal para Pedro Sánchez ahora o para un segundo candidato que lo intentase después (esa es la idea que va deslizando Rajoy con el famoso Gran Pacto), tendríamos elecciones en junio.

Hasta aquí, nada nuevo.

Lo nuevo viene ahora. Lo nuevo está pasando, de hecho. Esta legislatura va a ser, por necesidad, la de los pactos y las negociaciones. La de las renuncias y la de las declaraciones altisonantes para justificar esas renuncias. En la previa a la sesión de investidura, tanto Íñigo Errejón, de Podemos, como Alberto Garzón, de IU-UP, han manifestado pretensiones de volver a la negociación con el Partido Socialista, eso sí, una vez haya fracasado el primer intento de Pedro Sánchez. Seguramente se pueda interpretar como un “sí, pero primero no”. Si van a volver a la negociación con el Partido Socialista una vez que este ha firmado y sus bases refrendado un acuerdo con Ciudadanos, ¿qué evita que lo hagan esta tarde? ¿Qué cambia de esta tarde al jueves? Que Pedro Sánchez y el PSOE, junto a sus ya socios Ciudadanos y Coalición Canaria, habrán sufrido un “NO” mayoritario. Habrán escuchado a Pablo Iglesias repetir en sede parlamentaria lo de la mano tendida hacia un gobierno de progreso, lo de la elección de los dos caminos por la izquierda y por la derecha, obviando que sin PNV (que no es una fuerza de izquierda precisamente) o sin los independentistas catalanes de derechas (DyL) o de izquierdas (ERC) o sin la izquierda abertzale (Bildu), tampoco salen los números. Obviando un tercer camino posible de generar un Gobierno estable alternativo al Partido Popular: sumar con Ciudadanos en un acuerdo programático de todos, donde todos estén representados. Pero toda esta liturgia de noes y reproches es necesaria para justificar volver a la mesa sin perder legitimidad. No lo duden, al final de este camino hay un precipicio llamado elecciones y como en el “juego de la gallina” ganará el último que frene, pero todos frenarán antes del precipicio.

Efectivamente esto es nuevo. Pero es lo que siempre hemos pedido. Es la representatividad por encima de la gobernabilidad. La necesidad de acordar cada Ley. Es el Legislativo guiando al Ejecutivo. Y es justo lo que hemos de aprender, también como sociedad. Que pactar, que acordar, significa ceder en nuestros postulados máximos. Que no sirve de mucho pedir acuerdo si luego se reprocha ese mismo acuerdo o a quienes lo secundan.

Siempre huyo de ser oráculo de nada, porque suelo equivocarme, pero creo firmemente en las matemáticas. Si mañana empieza esta legislatura y finalmente tenemos Gobierno, olvídense de decretos-ley. Olvídense de iniciativas gubernamentales o de los partidos que sostengan al Gobierno que salen tal cual las pensaron en el Consejo de Ministros. Olvídense, incluso, de que todas las iniciativas de ese Gobierno se conviertan en ley finalmente. Y prepárense para aquello de los extraños compañeros de cama que hace la política. Para acuerdos y coincidencias PP-PSOE (quizá contra el referéndum en Cataluña), PP-Ciudadanos (quizá a favor de medidas económicas concretas), PSOE-Podemos (quizá en iniciativas sociales) o PP-Podemos (mismamente en el rechazo inicial a Pedro Sánchez), en el impulso o en el freno de iniciativas parlamentarias. Hemos votado la pactocracia.

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Democracia interna y cultura política

Hoy (ayer por la noche) empezó el plazo para votar online en la consulta que el Partido Socialista ha planteado a su militancia para refrendar o no el acuerdo que se suscribió esta semana con Ciudadanos.

Quejas por parte de la militancia las hay de todo tipo. Desde quienes se plantean si la pregunta es demasiado ambigua hasta quienes abiertamente muestran su desencuentro con un acuerdo que consideran insuficiente, inacabado y escorado a la derecha, pasando por supuesto por fervientes defensores de todos y cada uno de los puntos. Voy a intentar centrarme en aspectos técnicos de la consulta, aunque evidentemente hay una parte de opinión que, como tal, es más que discutible.

  • La consulta se realiza mediante proceso online durante hoy y mañana y presencialmente en las agrupaciones mañana durante todo el día.
  • Para votar online ha habido un plazo de aproximadamente una semana para darse de alta en la plataforma. Inscribirse en el voto online excluye de votar presencialmente. La necesidad de inscripción para poder votar suele ser un freno a la participación, pero es imprescindible para garantizar la limpieza.
  • La maldita brecha digital: no todo el mundo accede a Internet o se maneja más allá de Facebook. En todo caso, el sábado están abiertas las agrupaciones para el voto presencial.
  • La plataforma en la que hubo que darse de alta dio algún problema, seguramente por el tráfico que soportó al abrirse el plazo.
  • La pregunta es suficientemente abierta como para que resulte un “Sí” de manual: “El PSOE ha alcanzado y propuesto acuerdos con distintas fuerzas políticas para apoyar la investidura de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno. ¿Respaldas estos acuerdos para conformar un gobierno progresista y reformista?”. Analizando, no cita a Ciudadanos, sino a “distintas fuerzas políticas”, pero piensen que Coalición Canaria también suma a ese acuerdo. Además, no cierra la puerta a otros acuerdos que se cierren con fuerzas políticas a la izquierda del PSOE en los próximos tiempos. Porque esto no acaba el martes próximo.
  • El PSOE se la juega en el sí, en el no y en la participación.
    • Un nivel bajo de participación, si bien no deslegitima la consulta, sí desvirtúa a su militancia. Y tendrá que estar preparado para gestionar la crisis de comunicación que viene pase lo que pase.
    • : Prepárense a escuchar los clásicos PPSOE en diferido, mini-gran Coalición y gobierno del IBEX. El relato del PSOE debe seguir siendo el de continuar con la mano tendida a Podemos y a las fuerzas de izquierda para conseguir un acuerdo más amplio en el que también Podemos y demás se vean representados. De todas formas, sin ellos el Gobierno no es matemáticamente posible.
    • NO: Crisis (y gorda) del liderazgo de Pedro Sánchez, que tendrá que enmendar la plana a su militancia (la consulta no es vinculante) o dar por cancelado el mismo. Rajoy debe estar relamiéndose al pensar en cualquiera de estas situaciones.
  • En cualquier caso, las garantías para evitar duplicidades de voto, identidades falsas o topos son suficientes. Abrir este proceso de consulta a la militancia es un proceso de asamblearización de un partido centenario, cuya historia y estructura por ahora chocan con el asamblearismo a partir del primer nivel de Ejecutiva. Conozco el Partido Socialista relativamente bien y una profundización en sus órganos de control es interesante, especialmente si mantiene la fórmula de un militante, un voto para elegir a su líder.
  • Aun con todo, este paso, esta consulta, al igual que las primarias de julio de 2014, son un paso adelante que hace irreversible una nueva forma de hacer política, más horizontal, más participativa y que hemos de ir perfeccionando sin prisa, pero sin pausa.

Por último, me permito la licencia de contar cómo vivo yo -de quien mejor puedo hablar- este proceso. He leído el acuerdo, entendiendo el momento, sopesando la situación y sus consecuencias. Y he votado sí. Pero ni se me pasa por la cabeza criticar o juzgar a quien ha votado distinto a mi. Sé de personas que, haciendo el mismo ejercicio que yo de leer entendiendo el momento y sopesando situación y consecuencias, han votado no. Eso es el Partido Socialista y eso deben ser estos procesos internos. Sin reproches y sin malas caras. Y mañana a remar en la misma dirección. Eso es también cultura política. De militante.

Recomiendo leer:

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Sobre las Diputaciones Provinciales

Hoy Pedro Sánchez ha aceptado las condiciones de Ciudadanos para un pacto de Gobierno. Entre ellas, la de suprimir las Diputaciones.

A vuelapluma, unos apuntes sobre ellas.

  • Las Diputaciones sirven para dar cobertura de servicios básicos a los municipios, como las carreteras que los comunican, la recogida de basuras o servicios municipales como recaudación de impuestos (el IBI se paga en Diputación) en los más pequeños.
  • En España, hay 8115 ayuntamientos de los que un 72% tiene menos de 2000 habitantes, es decir, cuyos recursos son relativamente escasos como para cubrir ciertos servicios.
  • Las Diputaciones, que existen desde el siglo XIX, están constitucionalmente reconocidas en la Constitución de 1978 como mecanismo para cubrir estas necesidades. Este hecho les da ventaja sobre otras formas de asociación municipal, como las Mancomunidades, ya que le da carácter de obligatoriedad, mientras que las Mancomunidades son voluntarias.
  • Las Diputaciones invierten en los municipios, entre otros mecanismos, a través de los Planes Provinciales.
  • Tienen también función política, siendo el órgano ejecutivo de la provincia, y su elección se realiza de forma indirecta, es decir, no se vota directamente, sino que son los concejales electos en los municipios quienes eligen al Presidente.

Suprimir Diputaciones no tiene mayor sentido si no se unen, literalmente, los núcleos de población. De nada sirve, económicamente hablando, dejar a los pequeños municipios sin recogida de basuras u obligarlos a contratar personal que gestione su IBI. El ahorro es mínimo y veremos que siguen produciéndose agrupaciones voluntarias de municipios para gestionar esos servicios.

Caricaturas como herramienta de comunicación política.

¿Alguna vez habéis escuchado que Pedro Sánchez se parece a Chayane? Yo sí. Varias, de hecho. Normalmente dicho por sus detractores. Veamos:

comparación pedro-chayanne1

comparación pedro-chayanne

 

 

 

 

 

El parecido es relativo, sí. Pero vean este:

comparación morey-pedro1

comparación morey-pedro

Sinceramente, yo veo más parecido en el segundo caso. ¿Por qué entonces esta última no la he(mos) escuchado o visto nunca, sólo de casualidad en Twitter? Creo tener la respuesta. Son los valores que transmite una y otra imagen.

Piensen cinco atributos de Chayanne y otros cinco de Álex González (Morey en la serie “El Príncipe”). La figura de Chayanne, pese a ser un artista exitoso, se asocia al reggaeton (chabacanería), a los 90-00 (no actual), cuya única responsabilidad es entretener, no realiza un trabajo “imprescindible” (aunque entretener y cantar sea de lo más importante). Sin embargo, traten de sacar cinco atributos de Morey. Es un personaje actual, un luchador contra el terrorismo yihadista, un líder de su unidad incorruptible y recto, servidor de la Patria y admirable en muchos sentidos.

Casi nada en este mundillo es casual, incluso aunque no parta de entornos profesionales. Porque consciente o inconscientemente hacemos una asociación, también a la hora de asignar caricaturas a nuestros líderes. De ella se sirvió en su momento Schwarzenegger para mostrar la figura del “padre estricto”, por ejemplo. ¿Acaso Terminator hubiese encajado en el Partido Demócrata de primeros de los 2000? Hace algún tiempo aprendí leyendo “El poder político en escena”, magnífico libro de Luís Arroyo que recomiendo, cómo las personas asociamos ideas y creamos el marco en función de la ideología.

Llevar la iniciativa es fundamental en casi todo. Cambiar lo establecido es complicado a posteriori. Aquí los críticos han podido frente a los simpatizantes. Porque al fin y al cabo, si Pedro Sánchez fuera Morey… ¿qué inconveniente habría en que las derechas se sentasen a la mesa de negociación con él?

Recomiendo leer:

(No, Pablo Iglesias no es Faruk).

 

 

Recopilando. ¿Y ahora qué?

Desde ayer tenemos candidato a Presidente de Gobierno. Ya lo teníamos, pero descubrimos no hace mucho que se puede renunciar a intentar la investidura. Así que ahora tenemos otro, del segundo partido más votado.

Y a día de hoy tenemos por delante días de negociación. Negociación que no va a ser televisada, al menos no toda, pero de la que sabremos sus resultados ya que la militancia del PSOE deberá refrendarlos. Hasta ahora, esto es lo único distinto de lo que está pasando hasta ahora. Los tiempos son los estipulados, así que aunque efectivamente estamos asistiendo a una exposición nunca vista, no se debe tanto a lentitud como al foco mediático.

Veamos el calendario hasta la designación de nuevo Gobierno o la convocatoria de elecciones, elaborado por El País:

elpais

La fecha clave es el 4 de marzo. Ese día sabremos si hay Presidente o si Rajoy (o una tercera opción) tiene una nueva oportunidad. Se especula con que, a lo Borgen, una tercera fuerza sea capaz de llevar al gobierno a su líder. Si previamente lo han intentado PSOE y PP y no han contado con el apoyo de Ciudadanos o Podemos para formar ese gobierno, por líneas rojas de unos u otros, dudo seriamente que fuese posible esta opción, dudo seriamente que un gobierno de PP o PSOE sostenido por Podemos o Ciudadanos sea imposible y uno de Podemos o Ciudadanos sostenido por PP o PSOE sí sea factible.

Pero antes de eso. Equipos negociadores, de PSOE y de los demás, pero fundamentalmente del PSOE. Y sobre todo: esto empieza a funcionar. La semana pasada ya se estableció el número de representantes de cada partido en las futuras Comisiones en función de los resultados electorales:

  • Grupo Popular: 15 diputados.
  • Grupo Socialista: 11 diputados.
  • Grupo Podemos-En Comú Podem-En Marea: 8 diputados.
  • Grupo Ciudadanos: 5 diputados.
  • Grupo Democràcia i Llibertat: 1 diputado.
  • Grupo Esquerra Republicana de Catalunya: 1 diputado.
  • Grupo Mixto (Compromís, Bildu, Unidad Popular, Coalición Canaria, Foro Asturias, Unión del Pueblo Navarro y el diputado ex-PP Pedro Gómez de la Serna): 1 diputado.
  • Total de 43 diputados por comisión.

Respecto a qué comisiones se constituyen, cuando haya Gobierno (si lo hay) y por tanto ministerios, podrán reordenarse. Hay algunas que dependen del Congreso, es decir, son independientes del gobierno que se pueda constituir:

  • Comisión de Reglamento: El Presidente será Patxi López y por Podemos el portavoz será Juan Pedro Yllanes, diputado balear.
  • Comisión de Estatuto del Diputado: Presidida por el Partido Popular.
  • Comisión de Gastos Reservados y Secretos Oficiales: Presidencia para Patxi López.
  • Comisión de Peticiones: Presidido por el Partido Popular.

Esta tarde se empiezan a constituir las Comisiones (cuando estén configuradas definitivamente, enlazo a la web del Congreso):

  • Comisión Constitucional:
    • Presidida por Juan Ignacio Zoido, del PP, ex-Alcalde de Sevilla. Va a ser capital quiénes la ocupen, su talante negociador, pues si hacemos lo que se dice que tenemos que hacer y ayer lo remarcó Pedro Sánchez en su discurso de aceptación de la candidatura, vamos a tener que hablar mucho en esa Comisión sobre federalismo y otras cuestiones como los derechos sociales, reforma de la Ley Electoral y otras tantas tareas pendientes. Veremos quién designa el Grupo Popular como su portavoz.
    • Del PSOE sabemos ya que su portavoz en esta Comisión será Gregorio Cámara, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Granada. Buena noticia.
    • Por parte de Ciudadanos el propio Albert Rivera será el portavoz, algo que hasta donde yo sé no es muy habitual.
    • Podemos será representado por Rubén Martínez Dalmau, también de Derecho Constitucional, aunque escudado por Carolina Bescansa y Xavier Doménech como portavoces adjuntos.
  • Comisión de Empleo y Seguridad Social: Presidida por Podemos, veremos por quién.
  • Comisión de Justicia: Presidida por el Partido Socialista, en la persona de Pedro Muñoz, diputado avilés. Por Podemos, la portavoz será la jueza Victoria Rosell.
  • Comisión de Presupuestos: Presidida por Francisco de la Torre, de Ciudadanos.
  • Comisión de Hacienda: Presidida por el PSOE, por Antonio Pradas, diputado sevillano.
  • Comisión de Defensa: Jose María Barreda, ex-presidente de Castilla la Mancha, del Partido Socialista.
  • Comisión de Igualdad: Pilar Cancela, diputada por A Coruña.
  • Comisión de Sanidad y Servicios Sociales: Sebastián Franquis, diputado canario.
  • Comisión Mixta de la Unión Europea: José Zaragoza, diputado catalán.
  • Comisión de Cambio Climático: José Juan Díaz Trillo, diputado por Huelva.

¿Eres un profesional o una empresa y tienes interés en saber si algún diputado o diputada ha hecho declaraciones relevantes para tu sector? Elaboramos un informe completo sobre sus intervenciones parlamentarias, cuestiones en prensa o aquello que pueda ser relevante.  Pregúntame sin compromiso: juanandressegura@gmail.com. 

La privacidad necesaria.

En la era de la transparencia, de la que soy ferviente defensor y activista, no conviene confundirla con el mero cotilleo.

Esta mañana nos levantamos con las intervenciones en el Comité Federal, que deberían ser a puerta cerrada, en los medios. No confundamos una cosa y otra: que sean a puerta cerrada garantizan que cada cual va a decir lo que le venga en gana sin miedo a juicios públicos de valor. De la misma forma que el voto es secreto y así debe ser, ciertas deliberaciones han de serlo también para ser más libres. Tuve un profesor en la Universidad de quien guardo un excelente recuerdo que decía aquello de que “los seres humanos no actuamos igual cuando sabemos que nos están mirando”. Y eso es una verdad absoluta. Sólo así evitaremos comportamientos impúdicos e incluso ilegales en la política, mirando y viendo.

Pero estas personas, de quienes por cierto escuchamos un debate rico y en el que se confrontan ideas, no están dirimiendo una comisión ilegal a puerta cerrada o un fin espúreo. No es el Watergate. Están dirimiendo, en libertad, cómo toman una decisión. La puerta cerrada, aunque parezca obvio, hace prevalecer la libertad de opinión. Y ha de ser garantizada para mantener posiciones críticas que favorecen el control, en este caso, de la militancia sobre los líderes. La privacidad es imprescindible. Es este uno de los peligros más evidentes del asamblearismo de voto a mano alzada: la opinión contramayoritaria o el efecto caballo ganador (del que en este blog ya he hablado anteriormente).

Desconozco quién habrá enviado a los medios tales declaraciones y, como no soy periodista, desconozco también los límites de la ética en esta profesión para aceptar una filtración a todas luces innecesaria por encima del cotilleo de quién dijo qué. Porque en esa filtración nadie confiesa un delito o un comportamiento desviado. Es sólo la exclusiva de saber lo que nadie debía saber. El cortoplacismo nos trae siempre o casi siempre consecuencias nefastas para el largo plazo y lo que hoy es una exclusiva mañana se puede traducir en desconfianza y mordiscos en la propia lengua. Ganáis hoy, perdemos en el futuro.