Narrativas en la negociación. De héroes y villanos.

Términos y frases como “¡No nos representan!” o ¡Casta! se han hecho comunes en nuestro vocabulario desde el 15-M hasta ahora. Construye una narrativa de buenos y malos, que se une a la dicotomía pueblo-clase dirigente y que ya en su momento dio pie a una distinción clara del 99% frente al 1%, la gente frente a los poderosos.

Siempre he considerado a Podemos (ellos mismos lo hacen) heredero de aquel movimiento que inundó desde mayo de 2011 las plazas de nuestro país, que fue una suerte de mayo del 68 español y un estudio cualitativo a nivel macro que permitió descubrir muchas demandas e imperfecciones del sistema político español. Desde entonces hemos asumido que el bipartidismo no es positivo para nuestro país, aunque esa asunción nos haya traído al escenario actual y ahora no sepamos cómo actuar en un panorama complicado. Como digo, Podemos y sus líderes han sido hábiles para convertir en discurso político las reivindicaciones de las plazas y, más que las reivindicaciones, los marcos, las narrativas y los términos allí utilizados. Fueron allí, participaron, seguramente más de uno promovió aquellos debates en las plazas, a la griega, icónicos, y tomaron notas. Fueron apuntando cómo hablaba aquella gente, qué términos funcionaban y se llevaban el asentimiento del aplauso mudo y cuáles diciendo lo mismo se ganaban el no de los asistentes. Y lo aplicaron en sus intervenciones en la tele y los debates.

Sin embargo, desde el 20-D, ellos y ellas también están en el Parlamento. Es decir, ellos y ellas también son casta y trabajan en el mismo espacio que aquellos de quienes decían “no nos representan”. Por tanto, pese a que son un partido en construcción y por tanto tienen margen de tolerancia positivo, el marco podría caérseles y la narrativa volverse en su contra si no adaptan el mensaje a la nueva situación. Y en ello están.

Continuar la narrativa cuando va a haber que apoyar a quien llamaron casta para que gobierne requiere un esfuerzo que los de Pablo Iglesias están haciendo magistralmente. Ahora hablan de buenos y malos. “No nos fiamos del PSOE, por eso quiero ser su vicepresidente”, “los del bunker frente a los de la voluntad popular”, son algunas de las lindezas que desde Podemos se han lanzado al Partido Socialista, que se configura en la clave para la formación de Gobierno, y con quien está obligado a pactar si quieren que gobierne alguien con una sensibilidad parecida a la suya.

Están enfadando a una parte de la militancia socialista, sí, pero a la vez el Partido Socialista siempre ha tenido una militancia más escorada a la izquierda que sus dirigentes y siempre ha considerado un poco acomplejados a estos para llevar a cabo medidas de izquierda reales. Por lo tanto, una parte de los votantes socialistas no van a poner en la picota seguramente a Pablo Iglesias por estas declaraciones, sino que como mínimo no las afearán sin más. Por el complejo de las bases socialistas de estar en un partido más del stablishment que revolucionario (ser un poco del stablishment es un precio a pagar por ser un partido atrapalotodo), pero también por el marco comunicativo que encuadra en buenos y malos, en gente e IBEX. Nadie entre las bases socialistas quiere ser del IBEX y no ser gente, ser malos y no ser buenos. Pero hay que mantener ese discurso por parte de Podemos, funciona.

Estamos en mitad de una negociación por el Gobierno. No cualquier cosa. No nos jugamos cualquier cosa. Podemos lo sabe y sabe que además se juega su futuro (a corto plazo si finalmente se repiten las elecciones). Y sabe que centrar el debate en aquello que le iguala al PSOE no le conviene. No le conviene un acuerdo sin pelea, como Batman no acaba con la delincuencia en Gotham sin acabar con el Joker. Y así lo cuentan.


 

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Nuevas formas de Comunicación Institucional

Nuevas formas de Comunicación Institucional

Durante la mañana del pasado domingo tuve la ocasión de participar en una tweet-entrevista a Guillermo Fernández Vara, Presidente de la Junta de Extremadura, organizada por el Consejo de la Juventud de esa región. Se trata de la octava acción de este tipo organizada por el CJEx, tras otras realizadas a Pablo Simón, del colectivo Politikon, por ejemplo.

Expliquemos primero qué es esto:

  • Es Vara frente a los y las jóvenes que deciden preguntarle algo en 140 caracteres, acompañando su pregunta con el hastag #CJExGFVara.
  • Las preguntas no están preparadas por el Consejo de la Juventud de Extremadura, aunque tratándose del Presidente de la Junta que pertenece a un partido con tanto arraigo y tantas bases como el Partido Socialista, es posible que desde el propio partido hubiese algún tipo de indicación.
  • Si bien las preguntas de los usuarios no están preparadas por el CJEx, sí es cierto que el CJEx lanza de cuando en cuando alguna pregunta, como forma de dinamizar posibles silencios y por las preocupaciones propias de la institución.
  • Por tanto, esto es una forma de auditoría pública de la Presidencia ante los y las jóvenes extremeños (evidentemente, aquellos con cuenta en Twitter, disponibles un domingo a las 12:00 de la mañana, con interés por la política y con ganas de plantear alguna pregunta). Representa, pues, una nueva forma de comunicación institucional.

Algunos datos de contexto:

El cariz de las preguntas, analizadas tras la entrevista, es bastante más propositivo de lo que podría parecer a priori. Se propone, se pregunta de forma sincera y, salvo contadas ocasiones, sin ninguna falta de respeto hacia el Presidente.

Respecto a las respuestas, para estar condensadas en 140 caracteres, incluyen bastante receptividad, alusión a iniciativas concretas o peticiones de información del Presidente a los usuarios.

No estaría de más que más instituciones se sumasen a estas iniciativas, de comunicación directa con la ciudadanía, más allá de tener abiertas las puertas de sus despachos a quien pida cita de forma reglada (que me consta que en la Junta de Extremadura es así). Son nuevas formas de comunicar, nuevas formas de acercarse a la ciudadanía, yendo a sus espacios, no solamente esperando a que vengan a los tuyos. Y seguramente mejorarán tanto respuestas como preguntas. Nadie nace sabiendo y ninguno de nosotros y nosotras nació sabiendo preguntar al Presidente de la Junta de Extremadura.

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